Ya hemos pasado varias etapas al tratar de solucionar nuestra problemática y justo estamos en la recta final. La intolerancia a géneros musicales, es un problema no tan fácil de solucionar y nos puso varias barreras desde el principio. Como quisimos desde el inicio elegir un público objetivo, escogimos a jóvenes universitarios entre 17 y 23 años. Además, a raíz de una encuesta nos dimos cuenta que los géneros más intolerables son la chicha y K-Pop, no obstante, en cada etapa que fuimos avanzando, nos encontramos con un gran número de personas que se dieron cuenta que tenían más de un género que no soportaban, por esta razón, estuvimos todos de acuerdo en ampliar nuestro trabajo, no solo a los dos primeros géneros mencionados, sino a casi todos los géneros a los que tenemos acceso.
Inclusive, organizamos nuestros insights, haciéndonos que tengamos más claras nuestra ideas. En esto caso lo insights son estas ideas que nos hicieron innovar y poder ya tener una razón por la que llegamos crear nuestros prototipos.
En el cubículo ubicado en el pabellón de la UPC San Isidro, logramos nuestras soluciones y tuvimos la idea de un karaoke, un CD y un polo con letras de canciones que la gente no tolera.







